Nuestra Casa de Estudios, liderada por la rectora Patricia Stuart, participó activamente en el encuentro con autoridades del Grupo de Universidades Iberoamericanas La Rábida, que tuvo su asamblea general este año en nuestro país del 25 al 27 de marzo. Previo a la asamblea, el comité ejecutivo se reunió en nuestra sala de consejo, en la que se intercambiaron ideas para fortalecer la cooperación internacional en el ámbito académico.
La agenda de la asamblea incluyó una jornada entorno a la inteligencia artificial (IA) en la educación superior. Este encuentro reunió a expertos y autoridades académicas para reflexionar sobre cómo la IA está transformando la enseñanza y la gestión universitaria.
Por ello, Pedro Grados, director de la Escuela de Posgrado de la Universidad de Lima, realizó una contundente intervención durante la jornada: “La inteligencia artificial llegó para quedarse”. Además, subrayó la urgencia de integrar esta tecnología en los planes de estudio de todas las carreras universitarias. Afirmó que su incorporación fomentará la creatividad y transformará tanto la manera de enseñar como de aprender.
Además, Grados enfatizó que la inteligencia artificial no debe verse como una herramienta aislada, sino como una “cointeligencia” con la que las instituciones deben aprender a interactuar. Este es, según Grados, un desafío importante, pero que abre un abanico de oportunidades para repensar la educación superior y adaptarla a las nuevas exigencias del entorno.
En la mesa redonda titulada “La inteligencia artificial y la gobernanza universitaria”, se discutieron la situación actual, los retos y las oportunidades que ofrecen las herramientas de IA para mejorar la gobernanza en las universidades. En esta sesión, participó Alberto Garagatti, oficial de seguridad de la Dirección Universitaria de Informática y Sistemas de la Universidad de Lima, quien indicó que “la inteligencia artificial es y continuará siendo un componente clave en la planificación estratégica de las universidades”.
Agregó que, aunque los datos están disponibles, el verdadero reto radica en cómo analizarlos y convertirlos en ventajas competitivas. Sin embargo, también advirtió sobre la necesidad de establecer roles y responsabilidades claras para evitar fugas de información, lo cual podría afectar la reputación de las instituciones.
La Universidad de Lima forma parte de este importante grupo de universidades iberoamericanas, que promueve espacios que aportan reflexiones y aprendizajes que permiten tanto mantenerse a la vanguardia de las innovaciones tecnológicas como asegurar que la educación superior se mantenga como un motor de desarrollo y adaptación en un mundo cada vez más interconectado y tecnológico.