20 of December of 2019

Emprendimiento sostenible Ulima gana Reto Bío de Produce

El planeta Tierra, en estos momentos, está usando una tarjeta de crédito ambiental: los recursos naturales que estaban destinados para 2019 se agotaron y estamos sobreexplotando el planeta. Ecología, emprendimiento y moda son los tres componentes que Circular, startup finalista del Concurso Primer Paso y uno de los 40 proyectos que serán incubados en el Centro de Emprendimiento Ulima, ha utilizado para ayudar a revertir esta situación. Esta iniciativa lo ha llevado a ganar el Reto Bío del Ministerio de la Producción.

La iniciativa consiste en la confección de prendas por reciclaje de retazos sobrantes de fábricas textiles, a través de un proceso mecánico que no emplea agua ni químicos contaminantes. Esta modalidad ya se aplica en otras partes del
mundo (como Finlandia, España y Estados Unidos), pero recién la tenemos en nuestro país. El proyecto es liderado por Carlos Vega Bonifaz (egresado de Ingeniería Industrial), Natalia Tapia Núñez (egresada de Comunicación), Víctor Valdez Pacozonco (egresado de Ingeniería Industrial) y María Alejandra Rodríguez (egresada de Publicidad en Toulouse Lautrec), quienes trabajan junto a Luis Montaño, un especialista en desarrollo de máquinas textiles que ha sido cinco veces ganador de Innóvate Perú. Asimismo, cuentan con la asesoría de Marta Laura Fernández (especialista en proceso textil), Leticia Lázaro (especialista en confecciones textiles), Ester Xicota (especialista en economía circular) y Patricia Larios (directora del Centro de Innovación Textil de la Universidad de Lima), quienes han acompañado al equipo a tomar las mejores decisiones.

Las prendas de Circular tienen la misma calidad de las prendas convencionales, con la gran diferencia de no tener el grado de contaminación de las primeras.

Estos emprendedores detrás de Circular han estimado que, gracias a esta modalidad, se dejarán de quemar toneladas de mermas, se podrá apoyar económicamente a familias de recicladores de estos retazos y se evitará el consumo de 2.700 litros de agua y 3 kilos de químicos contaminantes por prenda, una muy buena noticia en una de las industrias más contaminantes del planeta como es la de la moda (la segunda industria más contaminante en el mundo).